El gobierno dominicano a través del General Luperón y el Presidente Buenaventura Báez, había apoyado a Betances. Le había permitido reclutar y armar un pequeño ejército y le facilitó un barco armado. Cuando casi todo estaba listo para llevar a cabo la expedición contra la isla, el gobierno español consiguió que el Presidente Báez prohibiera la salida de los expedicionarios de territorio dominicano, y que las autoridades en Saint Thomas, donde estaba fondeado el barco, lo ocuparan.
Mientras los planes de Betances quedaban así desbaratados, en Puerto Rico el Ejército detuvo a uno de los principales dirigentes de la conspiración y ocupó documentos comprometedores. Los demás líderes, temiendo ser arrestados, decidieron adelantar la fecha señalada para iniciar la revolución sin esperar por Betances. El día 23 de septiembre de 1868 unos cuatrocientos hombres mal armados tomaron la población de Lares, declararon la República de Puerto Rico y formaron un gobierno provisional. Adoptaron como emblema una bandera que se cree diseñada por Betances y cosida por Mariana Bracetti, "Brazo de Oro".
Al día siguiente atacaron la población del Pepino, donde esperaban ocupar algunas armas, pero la milicia de aquella población ya aguardaba el ataque y había recibido un pequeño refuerzo, por lo cual los revolucionarios fueron rechazados después de haber sufrido algunas bajas. Cuando se reagruparon en las afueras del pueblo y volvieron al ataque, se acercaba a San Sebastián la tropa veterana de Moca, así que fue necesario ordenar la retirada.
El Ejército inició inmediatamente la persecusión de los fugitivos, muchos de los cuales se encontraban desarmados o armados solo de machetes. En los días siguientes los soldados dieron muerte a Brugman y a otros rebeldes. Arrestaron a más de quinientas personas. Se les celebró juicio en el cual siete de los principales dirigentes fueron condenados a morir, pero la sentencia no llegó a cumplirse.
A mediados de 1868, el corregidor don Antonio Balboa sorpredió en Mayagüez al agente Pedro García en el momento en que colectaba fondos para la causa, confiscándole una lista de donantes y suscriptores. Un afiliado a la conspiración, Hilario Martínez, hizo indiscretas revelaciones a su sobrino Carlos Antonio López, el cual las comunicó al capitan de milicias de Quebradillas, don Juan Castañón, poniendo al descubierto a la Junta Lanzador del Norte y la identidad de su presidente Manuel María González. Castañón informó la confidencia al comandante militar de Arecibo, don Manuel de Iturriaga, que en la madrugada del 19 de septiembre de 1968, allanó la residencia de González en el barrio Palomas, de Camuy, se incautó de documentación comprometedora y arrestó a González trasladándolo a la cárcel de Arecibo. Iturriaga organizó 50 milicianos de Arecibo y destacó en Camuy parte del Batallón de Cádiz al mando del capitán José Pujols. La noticia del apresamiento fue comunicada al presidente de la Junta de Lares, y a Capá Prieto de Mayagüez.
A la noche siguiente (20 de septiembre de 1868), se reunió la directiva de la Junta Capá Prieto en casa de Matías Brugman en la Hacienda Buenavista del barrio Furnias y se acordó el levantamiento para el 23 de septiembre, adelantando los planes que fueron originalmente planeados para el 30 de ese mes. Lares y San Sebastián serían los primeros objetivos; Moca, Quebradillas, Camuy y Arecibo vendrían después. El sitio de reunión de las fuerzas rebeldes sería la Hacienda de Manuel Rojas en el barrio Pezuela, localizada a una legua de Lares. Así lo informaron a las demás juntas demandando de ellas la inmediata ejecución de las órdenes que se le estaban enviando. Se tenía conciencia de que se estaba actuando con apremio para evitar que el Gobierno matara la revuelta antes de que iniciara. Lares era el mejor sitio. Estratégicamente localizado en la región montañosa del oeste central, un lugar lejos de la capital y de difícil acceso. La zona contaba con el número mayor de participantes, y estaba cerca de Arecibo, donde mantenían preso a Manuel María González; tenía acceso por carretera a San Sebastían, donde se guardaban las armas y municiones del cuartel de milicias. Lares ofrecía facilidades de comunicación con Arecibo, San Germán, Yauco, Adjuntas y Mayagüez.
El momento no era el más aconsejable para ejecutar el plan. Las circunstancias obligaron a los rebeldes a pasar súbitamente de la etapa preparatoria a la acción. No contaron con el equipo militar necesario, ni los hombres que debían venir a auxiliarlos, por haber sido confiscados los armamentos por orden del presidente de Santo Domingo, Buenaventura Báez. El transporte que habrían de utilizar fue decomisado por las autoridades de Saint Thomas. Desde abril de 1868, Báez trataba de arrestar a Betances para enviarlo a Puerto Rico. Años después España ofreció asilo politíco a Báez cuando fue depuesto por un golpe revolucionario. Las juntas no recibieron a tiempo la notificación de la junta de Mayagüez, y otras jamás las recibieron. Muchos miembros de las juntas se abstuvieron de apoyar el movimiento por el pesimismo que creó el apresamiento de Manuel María González.
1. ¿ Qué factores fueron los que tuvieron mayor impacto en el fracaso de la Revuelta de Lares? Explique.
2. ¿ Cuál fue el impacto que tuvo la rebelión en la sociedad de la época y que transformaciones políticas, sociales o económicas se lograron?.
3. Explique, ¿Cuál ha sido la trascendencia o magnitud de este acontecimiento en la sociedad puertorriqueña actual?