POSIBILIDADES INEDITAS DE PUERTO RICO EN LA ERA DE LA ECONOMIA POSTINDUSTRIAL




Mensaje del Exgobernador del Estado Libre Asociado de Puerto Rico

Hon. Rafael Hernández Colón

en los Ejercicios de Graduación de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto de Ponce



Se gradúan ustedes en una época de marejada histórica, que arrastra hacia afuera las aguas de la vieja era e impulsa hacia la playa las aguas de la nueva que se forma de las corrientes que van y vienen.

Durante los primeros cuatrocientos cincuenta años a partir de su descubrimiento, Puerto Rico vivió una economía agrícola la cual en una poderosa medida definió el carácter del puertorriqueño y de nuestra sociedad, marcó nuestro nivel de vida y delimitó las posibilidades del progreso material alcanzable en esta Isla.

Durante este tiempo-más o menos a mediados del siglo 18-comenzó la Revolución Industrial en Europa, pronto se trasladó a Estados Unidos y produjo un cambio profundo en los sistemas de producción, distribución y consumo el cual representó grandes adelantos y también problemas de degradación de la naturaleza y de la condición humana. Estos cambios fueron aparejados por el desarrollo de una nueva forma de organización política: El Estado Nación.

A mediados de este siglo, cuando Puerto Rico industrializó su economía, ya comenzaba a producirse una nueva evolución en las economías más avanzadas la cual para esta década ha introducido una nueva etapa histórica que tentativamente y a falta de un mejor nombre le estamos llamando la era postindustrial y, a veces, sociedad de la información en la cual se produce una mutación de los sistemas de producción, de la organización del trabajo v de las pautas de consumo. Las tecnologías digitales en la información y en la comunicación hacen posible la integración de la transmisión de datos e información de un único sistemá de comunicación. La organización de las empresas, las responsabilidades de los dirigentes y las relaciones con los trabajadores posibilitan métodos más fiexibles de trabajo y el acceso a mercados más amplios. Comenzamos a disponer de nuevos servicios de información, acceso a bases, audiovisuales, cultura y ocio. El individuo adquiere más poder y posibilidades frente a los poderes públicos y a las grandes corporaciones. Las limitaciones del Estado-Nación se hacen evidentes tanto en cuanto a resolver problemas nacionales como internacionales.

Esta es la etapa en que nos encontramos, una de cambio a una velocidad insólita que ofrece múltiples oportunidades y presenta grandes peligros, entre ellos: la destrucción de la capa de ozono, el calentamiento del planeta, la degradación del ambiente y los recursos naturales, la desertización, el agotamiento de la energia no renovable y la marginación en pobreza de dos terceras partes de la población mundial. Una época en que podemos devastar el planeta con crecientes injusticias para una gran parte de la humanidad o podemos producir una nueva sociedad más digna del potencial humano.

Los puertorriqueños enfrentamos esta encrucijada que plantea la era post-industrial con tanto en riesgo como el resto del mundo pero también con mucho que ganar. Si nuestras divisiones sobre el status político nos permiten formar el propósito colectivo necesario para optimizar las oportunidades que se nos presentan-y ésta es una interrogante bien grande-nuestra entrada de lleno en la sociedad de la información o era post-industrial alteraría las premisas del debate sobre los seculares problemas del país que están atados a nuestras carenciales materiales y geográficas.

En la sociedad de la información, en la era post-industrial, la lógica que mueve la economía ha cambiado a nuestro favor.

El recurso económico fundamental de la era post-industrial no es ni el capital, ni los recursos minerales, ni el trabajo manual como lo eran bajo la era industrial. El recurso económico fundamental es el conocimiento, que es la capacidad de la mente humana de utilizar productivamente la información. La forma de agregar valor, la manera de formación de riqueza es mediante la productividad o la innovación, las cuales-ambas-son formas de aplicar el conocimiento al trabajo. El ejecutivo, el profesional, el trabajador, se destacará en esta era en la medida que tenga o adquiera conocimientos y los sepa incorporar a usos productivos de bienes o servicios.

Esto será un fenómeno liberador porque el que posea conocimiento será dueño y podrá moverse de empresas en empresas o de empresa al autoempleo o del trabajo parcial al trabajo a tiempo completo con una libertad mayor de lo que ha permitido la estructura ocupacional de la era industrial.

El gobierno de Puerto Rico emplea más de una tercera parte de sus recursos para transmitir conocimientos educación preescolar, elemental, secundaria, superior y en formación técnica. Esta labor se complementa por una inmensa red de instituciones de educación privada á todos los niveles. A su vez el mundo corporativo destin, una parte de sus recursos al entrenamiento para el trabajo. La educación es, sin duda, la ocupación principal de país.

Pero, ¿cuán productivo es el conocimiento que con tanto esfuerzo estamos transmitiendo? El conocimiento e! económicamente productivo si se aplica de tal forma que marque un hecho diferencial positivo entre cómo se hacían las cosas antes y cómo se hacen después de aplicado. Bien se trate de lo que pueda hacer un individuo o ur equipo o una empresa o un pais, la aplicación del conocimiento de forma económicamente importante es tarea a ser planificada, organizada y trabajada con imaginación. Para una economia fortalecerse en base de: conocimiento, se requiere concertación de muchos factores.

Lo que será critico para nosotros es la capacidad de gestión de los poderes públicos y de nuestro sector privado para hacer productivo el conocimiento. En una economia impulsada mucho más que por el intercambio de mercancías, por la producción, la transmisión y el reparto eficaz de conocimientos, el acceso y manejo del sabe teórico y práctico, debe ser el eje institucional público y privado. Tenemos que movernos en esa dirección.

Puerto Rico si está adelantado en la creacion de una red de comunicación de alta velocidad, que es la infraestructura necesaria para el desarrollo de servicios mutimedios, utiliza las técnicas de transmisión de datos más avanzadas (fibra óptica) y permite el máxitno provecho de la digitalización de la información y su transferencia a gran velocidad (alta definición, interactividad, multiplicación de funciones). Aparte de la necesidad absoluta de esta infraestructura para la economía post-industrial ,esto permitirá el desarrollo de áreas como: el teletrabajo, la teleinformación la telemedicina y la teleadmistración. Debemos tener presente, sin embargo, que los monopolios en las comunicacion es desventajan las economías en la medida que mantienen los precios elevados y ofrecen pocos incentivos a la innovación. La competencia en las telecomunicaciones es la estrategia del progreso en el desarrollo de las autopistas informantivas.

La economía puertorriqueña de hoy se adentra en la era post-induslrial. Las industrias delanteras que funcionan a base de un alto contenido de conocimiento, están desarrolladas en el pais: las farmaceuticas, las electrónicas y tenemos en un menor grado, pero importante, las de biotecnologia. Tenemos excelentes gerentes, técnicos y trabajadores de gran creatividad que en forma continua aumentan la productividad y aportan innovaciones a los procesos industriales. Son los gerentes, técnicos y trabajadores de la era post-industrial que desde hace algunos año comienza a manifestarse en algunos sectores de nuestra economía como el industrial y el sector financiero.Su potencial es grande tanto para liderar la transformación de las empresas multinacionales operando en Puerto Rico en empresas de agilidad manufacturera como se requiere para primar en los mercados mundializados, cuanto para impulsar una fuerte expansión de la actividad empresarial puertorriqueña .

El momento para esta última nunca ha sido mejor que el presente. En esta era post-industrial la velocidad con que se crea, se aplica y se mercadea el conocimiento en forma de nuevos productos o servicios brinda una decisiva ventaja competitiva. Es por esto que la tendencia de los gobiernos y de las compañias que están en la cresta de la nueva ola histórica son aquéllas que se están descentralizando y aplicando las tecnologias de la información y la comunicación para producir decisiones rápidas. Mientras más crece la economia global más competitivos se convierten los países más pequeños nuevamente industrializados. Todas las grandes compañías se están remodelando organizativamente reduciendo su tamaño para poder competir. La deconstrucción de las grandes corporaciones internacionales y su reagrupamiento en alianzas de pequeñas compañias nos abre oportunidades especiales .

Hoy dia cualquiera puede extrar conocimiento a través de las redes electrónicas como Internet o de redes industriales o comerciales especializadas . No es necesario buscarlo dentro de la isla . Basta con que a grupemos esos conocimientos en nuestro cerebro y combinemos luego nuestra imaginación y capacidad de análisis con los de otras personas en redes o empresas.

Se posibilita asi la creación de pequeñas y medianas empresas de servicios vinculados a la producción y al consumo, a la asistencia social, a la cultura y al ocio con un número importante de puestos de trabajo, dentro de un contexto de asociaciones, alianzas, redes, "joint ventures", esfuerzos de cooperación e integración que redimensionarán nuestras iniciativas.

Nuestra Isla, que tiene la ventaja de poder desenvolverse en dos culturas, se mundializa con la desaparición de las distancias en un mundo de computadoras interconectadas a través de redes de telecomunicación de ámbito mundial.

Hoy dia los productos se pueden producir dondequiera, usando recursos de dondequiera, con una calidad de dondequiera, pare ser vendidos dondequiera. Puesto de otra forma si los puertorriqueños nos lo proponemos, podemos competir con cualquiera de la sociedad de información .

A ustedes les toca vivir en una época extraordinaria donde las premisas que limitaban los horizontes del pensamiento del puertorriqueño y condicionaban su campo de acción económica y politica están cambiando ya habrán cambiado totalmente al adentrarnos en el nuevo milenio. Puerto Rico puede alcanzar una genuina interdependencia dentro de la economia mundial de la era post-industrial. Para ello, tiene que forjar su propósito colectivo y tomar los pasos organizativos en el gobierno y en la sociedad civil.

Estos pasos no pueden dilatarse. De nosotros depende si hemos de tomar el tren del futuro o si nos hemos de quedar como expectadores en el andén. Pero lo cierto es que ese futuro se nos presenta hoy promisorio como nunca, lleno de posibilidades.

Y es precisamente por esa razón que quiero concluir estas palabras hablándoles de los cimientos de ese futuro que no son otros que ustedes mismos como representativos de las nuevas promociones del pais. Porque si ese futuro que está a nuestro alcance ha de ser uno que llene nuestras aspiraciones o uno que agrave nuestras decepciones depende de cada uno de ustedes. Nadie se lo va a dar, ni el Estado, ni la sociedad ni los políticos. Lo harán ustedes mismos, y en base a la suma de lo que cada uno haga, Puerto Rico alcanzara o no la plenitud de sus posibilidades en la era post-industrial. La convocatoria que les hago es a enfrentar ese reto.

No les convoco a un compromiso profesional en el sentido tradicional, les convoco a un compromiso personal. Les convoco a definir sus aspiraciones, y sus esperanzas y ejercer sus capacidades, partiendo de sus conciencias. Si no somos capaces de sobreponer la conciencia, lo ético a la político, o la economía, al estilo de vida, incluso a la ciencia o al arte si hacemos ciencia o hacemos arte, no seremos capaces de dirigirnos nosotros misos por, buenos que seamos como profesionales. Tampoco seremos idóneos pare llevar a cabo las transformacion en las formas de trabajar y producir que requiere la era post-industrial: trabajo solidario, cooperación, esfuerzo y visión de equipos unidos por unos valores compartidos que imprimen un sentido de misión. Los intereses personales egoístas, que caracterizaron la era industrial, son los que crearon las grandes injusticias sociales, las sociedades egoístas, los intereses comerciales egoístas, las naciones egoístas que están devastando el mundo, agotando sus recursos, envenenando el ambiente y degradando la cultura al nivel de los instintos básicos para fomentar la interminable carrera del consumo.

La gran tarea que tiene cada uno de ustedes no es la de conseguir un empleo, es la instalación de la conciencia, el esclarecimiento de los valores que han de regir su vida. La gran tarea de ustedes al igual que la de todos los jóvenes que hoy se están graduando en las universidades del mundo es no dejarse arrastrar por los valores de la era industrial consumista que está pasando como era el éxito a todo costo, o las posesiones sino que las grandes motivaciones de su vida sean motivaciones de la conciencia: la ética, la serenidad, la calidad de nuestras relaciones con los demás, con la naturaleza, con la vida.

La gran oportunidad que esta nueva era les depara es una mejor oportunidad de desarrollar su ser, no su tener. En la vida el tener le viene por añadidura al ser, pero jamás le viene el ser por añadidura al tener. La vida por tener termina por aniquilar al ser. Quien cree que es porque tiene, sólo oculta su miseria moral, su perpetua ansiedad y su degradada condición humana. Quien cree que vale por sí mismo, por la dignidad de su persona humana , por las insondables posibilidades trascendentes de su ser, por la insobornabilidad de su conciencia,por lo que pueda crear o por lo que pueda aportar a los demás, es un ser humano en plenitud y la plenitud del hombre o de la mujer no es nada menos que la Gloria de Dios.

A esa plenitud les convoco.