A veces en la vida tropiezo como un ciego
Y cruzo en el gentío cual rayo o vendaval;
Unos me llaman loco y otros me llaman necio
Yo sigo entre la turba, mi grito es siempre igual.
Tropezaré en la vida sin esperar ya nada,
Resbalaré en la cima sin poderla escalar;
Más seguiré siendo fuerte, no cederé un instante;
La fuerza-justicia de los hombres- ¡Canalla humanidad!.
Cuando el gentío se acalle; yo seguiré luchando
Aún con mediocres armas y en lucha desigual...
Cuando el verdugo duerma yo tejeré su cuerda;
Cuando el cobarde ceda yo le hincaré el puñal.
Seré tronco en la selva y piedra en el sendero,
Seré como una sombra de! paria en su amamanto;
Cuál hoja en el invierno que agarrase del tallo
Seguiré subsistiendo... ¡yo seguiré luchando!
Seré tromba en el mar, tormenta en las alturas;
En campos seré tollos, lebrel en el trigal;
Seré Roca en los altos que la corriente trunque
Y que en pedazos caiga al turbio manantial! .
Seré fuego en las cumbres, señal de marineros,
Seré grito en la selva, señal de combatientes;
¡Como indomable barca burlaré el arrecife,
Corno arrecife mismo retaré los valientes !
No admitiré limosna de los que la robaron,
No imploraré perdón de una bestia brutal;
Porque en mi lucha arriesgo la vida por la muerte...
A veces trae la muerte... la paz... ¡La Libertad ! .
Adversidad y lucha... ¡justicia a la razón !
Seguiré siendo fuerte, más fuerte que mi afán,
No rendiré mí puesto, no rendiré mis armas
A un parla que se entrega por látigo y por pan.