La Barca que yo Espero

Cuando en las tardes grises, el sol deja su escala
Y por entre las sombras, la noche corre a gritos
Temo verte partir como se fueron todas, y todas
Se perdieron, entre las vagas sombras de huevos infinitos

A veces en la tarde, el sol cubre su manto 
Las pérfidas esférides de vida y lozanía... 
Allá en el horizonte, se riega con mi llanto
¡Las velas de mi barca... de la esperanza mía!.

Sus mástiles son fuertes y pesadas sus anclas.
Su casco duro y recio, sus velas de percales;
¡Como blanca gaviota revolotea en las rocas... 
Jugando con las algas se pierde entre los mares ! .

Así se fué mi barca, como se han ido todas
Las promesas que anidan las esperanzas mías... 
Me dicen que la vieron jugando entre las conchas, 
¡Y yo la esperaré... regresará algún día...!

Cuando la noche ruja con su tormenta loca
Y todos se amedrenten -del viento en sus afanes- 
¡La barca de mi cuento ha de buscar la costa... 
Caídos sus mástiles y roto su velaje !

Ha de volver entonces, cuando en el mar henchido 
No encuentre los joyeles que avistaron sus ojos... 
¡Entónces seré yo, -el triunfante y erguido- 
Entónces será ella, -que posará de hinojos-!

¡Que diga el mundo lo que al fin le plazca! 
¡La barca de mis sueños ha de volver un día...!
Que me castigue Dios si en el camino. 
La nave que regresa...! no es ya la barca mía!