El Jarrón
(Fábula)

De un aposento de reyes 
en una mesa que había,
un jarrón de fina talla 
se ufanaba y se reía.
Decía que venía de China 
de una gran alfarería 
y que su dueña al comprarlo,
compró lo mejor que había.
-Cuando amasaron mis vetas 
fué el rojo y fino barro 
y al cincelar mis contornos 
lo hicieron con gran trabajo,
 con mil geniales adornos 
"Ya ustedes ven, -repetía-
Casi todas las mañanas 
me cambian las flores mías,. 
unas veces son de Francia
 y otras veces son de Hungría"
Sucedió que una mañana 
un gato andaba azorado . . .
 al pobre jarrón le dio
 y al suelo cayó en pedazos 
El orgullo es cosa vana,
no subas si no hay cimiento
- porque el barro al barro vuelve - 
Apréndelo, que es muy cierto.