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La Llamada
¡Jíbaro de mis montañas ... jíbaro de mis
alturas!
La tierra se hace pobriza, se hace triste la cabaña;
Mientras se muere tu pueblo entre la burla y la risa
Es un pueblo el que agoniza. Un sipayo el que te engaña.
Pobre de tí, pueblo mío:... ¿Cuando apuntará
la aurora
Y tu cielo que es sombrío tendrá un rayo luminoso,
Cuando palpará el coloso que ya se marcó la hora
y en la lucha redentora te arremetes valeroso?
Dime tú jíbaro mío, hombre de siembras y bregas
Que el surco que no promete te pasas la vida arando
Dime cuantas veces, cuando, ha habido pan en tu mesa
Y cuantas lágrimas cuesta si es que lo estás cosechando?
Cuantas veces has pensado que tendrás buena cosecha,
que saldrás de tu miseria, que se han de hilvanar tus planes,
y al año siguiente has visto que es más grande la pobreza
y que es más ruín la tristeza que ha tronchado tus afanes?
Dime tú jíbaro mío... ¿No te promete mil
cosas
y te pinta muy hermosa la vida el politiquero?
El se sube a la tribuna y en embriagado vocablo
te ofrece cosas que el diablo no le ofreció a los buenos.
Todo cuanto se proyecta es política barata,
Te engaña con vil destreza y te dejas de engañar;
No sé que puede pasar, al fin le sigues creyendo
Sin saberlo sigues siendo cómplice en su falsedad.
Cuantas veces te has quedado en la tarde sin comer
y tus hijos se han marchado a la escuela sin vestir?
Dime que nadie ha de oír tu confesión lastimera ...
Porqué callado te quedas si es negro tu porvenir ?
Despierta jíbaro mío. El mundo espera tu voz..
Que corra la sangre a ríos ... troza la rama mayor.
Corta, corta hasta que siegues la rama desoladora
Porque ya llegó la hora que estés de acuerdo con Dios.
SIMON BOLIVAR
Es la Patria la que exige la bandera y es el paria
el que ex tiende la barrera ... Sea por Dios!
Dile al mundo que los pueblos ni se venden ni se compran;
Ni se arriendan, ni se estafan... Ten valor.
Dile al mundo que tu patria nació libre y soberana
Qué los parias sinverguenzas la vendieron, la entregaron...
Los que fueron nos negaron y los otros ... Sea por Dios.
Que los otros... los que quedan, como liebres están alertas
esperando que se forme la reyerta... el gran motín
Y se pongan por las nubes las cabezas de traidores
Y se cuelguen por la plaza a la altura de las notas del clarín.
Dile, jíbaro de mis alturas, que los otros ... los que quedan
Ni se callan ni se entregan, ni le espanta la masacre
Y que siguen siendo fieles dondequiera... donde están ...
Que mañana cuando suenen los clarines ............
aunque estén de la tierra en los confines ... allí estarán.
Y aunque el sol no aparta el monte, ni haya luz en tu camino
Es la patria que descansa en tu destino. Eres tú la luz del
día...
La esperanza de mi pueblo, la verguenza de una raza
Que desprecia la amenaza y se yergue en rebeldía.
Que verguenza, que otros pueblos de la tierra nos desprecien,
que nos miren y que duden de la sangre de la especie
No es de España que vinieron los pañales de tu lengua
Y no es india, esa sangre que te agranda y te ennoblece?
El llanero de Venezuela espera el grito de ¡Adelante!
En las pampas de Argentina grita el gaucho su ilusión
El guajiro llora en Cuba en la manigua y se enfurece
Y en la tierra de Betances y de Albizu ... se oye el grito.. ¡REDENCIÓN!
Despierta jíbaro mío. El mundo espera tu voz.
Que coma la sangre a ríos... cuelga el paria por traidor
Que los pueblos ni se venden ni se entregan a los yugos
Que mi patria nació libre y soberana... ¡Sea por Dios!
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