PRÓLOGO

Fuera completamente de lo que podríamos llamar gestos de reciprocidad y observando acuciosamente, en una forma analítica los versos del Poeta Puertorriqueño Wilfrido Sánchez Morales, se percata en sus versos la acariciante -Inspiración- que por así decirlo le visita muy constantemente. Indiscutiblemente sus ancestros vienen de la exhuberante región que le acarició al nacer: Su Tierra Borincana, por la que llora y sufre y se le nubla el tiempo al verla esclavizada. Por que eso sí, el poeta Sánchez Morales, a una, conjuga su vocación congénita con el compromiso del verdadero Hombre ante su tiempo, ante su época. Como repito, se intuye en él al verdadero Revolucionario, auténtico hasta la más recóndita región medular del alma, caso verdaderamente extraordinario en nuestros días, dado que en Nuestra América ensangrentada, se ven nacer a cada momento Seudo Revolucionarios como plantas silvestres, que fenecen con prontitud al comprarlos el mejor postor. Así que enfatizo, una dualidad me invade al leer y releer sus poemas, no sé si quedarme con sus poemas de Amor, o con los Poemas a su Patria que son unos verdaderos cantos épicos. Pero a fuerza de ser sinceros el fiel de la balanza se inclina, cuando llega a la altura altísima de las lágrimas. Oigamos el lamento de su alma:
    -En el tope del anillo está la piedra
y en el raso de la piedra está el cordero
y el cordero, y el anillo y el escudo...
Cinco Siglos esperando sobre el dedo-.
No escuchan el desgarre de esta alma atormentada. El poeta y el Revolucionario no conciben que sean cinco siglos y si supieramos de números, serían 500 años que esa cadena homicida sujeta a -La Perla de los Mares - la tierra de Gautier, Llorens, Lolita Lebrón, Blanca Canales, Rosa Collazo, Oscar Collazo, Carmencita Pérez, Griselio Torresolas, etc. Y de otros grandes. Y como un nuevo Albizu no permitirá que se siga oxidando. Como el declara: Que la función de la Pluma terminará cuando comience la de la Espada. Y eso no se pone en tela de duda. Su muerte significa -lo sostiene -, que vendrá a ser una piedra más en la Columnata que sostendrá a su Puerto Rico soñado: Libre. Y el Poeta sueña y el revolucionario lucha. Difícil compatibilidad pero es un hecho.
JUAN RAMON MIJANGO MARMOL
República del Salvador