Sentado en el Barranco

Sentado sobre el borde
De aquel viejo barranco
He de esperar que vuelvas,
Yo te estaré esperando . .
cuando la noche caiga
Y arrope con su manto
Las luces de la tierra,
Yo escucharé tu canto.
Y cuando la alborada
Despúntese en el cielo
Yo no he de ver estrellas,
Ni he de tener consuelo. . .
Ni habrá paz en mi vida
Para calmar mi enojo,
Ni existirá la dicha
Que llena mis antojos. . .
Sentado sobre el borde
De aquel viejo barranco,
Tu que juraste amarme
Y nunca supe cuando. . .
Un beso que no ha muerto
Y un mísero recuerdo,
Que ha veces a mí llega. . .
Quemando mis adentros.
Tu fuiste la perversa
Que hiciste juramento,
Y de el no queda nada,
Ni un vívido fragmento.
Sentado sobre el borde
De este viejo barranco,
He de esperar que vuelvas. . . 
Yo te estaré esperando 
Si acaso yo me he ido 
Por lívidas tinieblas 
Oirás mi voz que llora. . . 
Entre las Madreselvas.