LA SERENATA DE LILLIAN
Yo quiero mí niña, de tu boca 
el beso en espiral de vuestro aliento; 
la fiebre virginal de vuestro cuerpo, 
¡Tu risa soñolienta, vaga y loca! 

Besar tus labios con ardor de fuego, 
libar la miel de tu panal de rosa, 
acariciar tu cabellera hermosa 
¡Y de tus brazos ser, yo el prisionero! 

De tus manos sentir suaves caricias, 
Como lirios que en la tarde juegan 
como la brisa sutil y hasta mi llegan 
la despertar mi sueño de avaricias! 

Yo he querido y quiero, 
robar la luz que enciende vuestros ojos; 
doblegarme ente tí, y así de hinojos 
¡Ofrecerte mi amor, mi amor que es ciego! 

Es que quiero si tu voz me engaña, 
con la fuerza que el dolor aira: 
Cegar la fuente donde tu te miras, 
¡Turbar el agua donde tu te bañas! 

"Oh, que callado estoy, que vida ingrata" 
llevar conmigo la pasión prendida, 
esperando quizas toda una vida 
la estéril ilusión que me arrebata 

Tú eres la rosa del rosal de un día, 
el lirio blanco de un jardín de Atenas; 
el hílo de oro del gran poema, 
¡La eterna musa de mi gran poesía! 

¡Quién sabe pueda sen .. yo no sé cuando! 
Mi sueño al despertar sólo es quimera; 
Yo sólo soy el ave prisionera... 
¡Y tú, la dulce Alondra de plumaje blanco ! 

Un mundo de ilusión, de pesadumbre, 
-De la desgracia un paso a la alegría- 
Y entónces te prometo Lillian mía 
¡Que el ave prisionera alcanzará la cumbre! 

Cuando la tarde en el cenit se pierda 
Y el cielo se florezca de luceros, 
Dirá el Cóndor a la Alondra, "Sí, te quiero" 
Y juntos volarán entre la niebla.