VISION DE LA CLASE MEDIA EN LA
CUENTÍSTICA DE JUAN ANTONIO RAMOS
 
Margarita Doncel

    Juan Antonio Ramos descuella dentro de la nueva narrativa por su incisiva denuncia social enmarcada dentro de unos moldes lingüísticos coloquiales que utiliza como vehículo expresivo y arma lúdico-crítica. Características que según IvetteLópez definen a la hornada de los narradores más recientes de la Generación del Setenta y Cinco: Magali García Ramis, Ana Lydia Vega, Carmen Lugo Fillipi, Juan Antonio Ramos.

    Ese deseo de asir nuestra realidad social desde una perspectiva grotesca-cómica es el hilo conductor de sus cuatros cuadernos: Démosle luz verde a la nostalgia (1978), Pactos de silencio y algunas erratas de fe (1980), Hilando mortajas (1982), En casa de Guillermo Tell (199l). El propósito de nuestro estudio es adentrarnos en el espacio narrativo de su última colección de cuentos En casa de Guillermo Tell y explorar el contexto del mundo alucinante de la clase media puertorriqueña. Define Pratt Fairchild el concepto de nueva clase media como:

     Definición un tanto extendida, pues en su seno alberga una red diversificada que da pie a la subdivisión entre clase media superior y clase media inferior.

    Al primer estrato pertenece el ejecutivo Alberto Irizarry y el profesor universitario, Héctor Enrique Hernández Rivera. El primero protagoniza el cuento "El secuestro de Alberto Irizarry", representativo de los grupos empresariales de la Isla. Megalómano publicista que junto a su socio Ernesto Guzmán consolidan "una de las firmas más respetadas y temidas en el competido y descollante campo de la publicidad". Son dos caras de una misma moneda que se complementan: Guzmán- "trabajador, competente, honesto cauteloso, diplomático y sobre todo leal como un perro"; Alberto- "genio de la empresa, imaginativo, ambicioso, agresivo, innovador, talento desbordado y a veces errático".

    Irizarry es hombre de mediana edad, de cuerpo atlético que se vería siete años más joven si se pintase las canas; esposo de Rebecca, amante de Sully y padre de dos hijos: Tito y Bequi. Como Pangloss, el filósofo de Cándido o el optimismo, proclama que vive en el mejor de los mundos posibles. Es otro Vicente Reinosa, autocreado por los medios de comunicación del que es su portavoz. Sólo pintura y capota que desmerece en pocos días por obra y gracia de su secuestro a manos de los Comandos Revolucionarios del Caribe. Estos piensan obtener dinero a cambio de la liberación del afamado publicista.

    Alberto, en su primer acto de conciencia, proclama su valía:

    Palabras proféticas, pues Rebecca, su mujer, en unión al "leal" Guzmán, su socio, se valen de los medios publicitarios para tergiversar la verdad y proclamar que los secuestradores, a pesar de entregar el dinero, se niegan a liberar al rehén.

    En su encierro Irizarry reexamina su vida y se da cuenta de su absoluta soledad. Su esposa lo odia; sus hijos reaccionan con indiferencia como pago a su desapego paternal y su "sumiso" socio se transforma en el empresario dinámico a su imagen y semejanza. Su mejor opción es la muerte, pero recibe el peor castigo: la vida. Los Comandos deciden liberarlo para castigar a su esposa, a su socio y al propio Irizarry. El cambio fisico es notable: un viejo escuálido y andrajoso avanza arrastrando los pies por la extensa orilla de la playa; reflejo de un ser degradado, agónico, trágico.

    El cuento "El secuestro de Alberto Irizarry" simboliza los patrones materiales de una sociedad regida por el dinero. Una clase que asimila tanto el modelo económico capitalista como los patrones de conducta y con su mismo de la clase media norteamericana.

    Otro representante de la clase media superior es el profesor universitario del Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Puerto Rico, Héctor Enrique Hernández Rivera, ente protagánico del cuento "En casa de Guillermo Te".

    Constituye una sátira punzante contra el machismo puertorriqueño generalizado. Presenta el enfrentamiento entre el macho todopoderoso frente a su presa: Ter¡, alumna sabatina de su clase de literatura. Mujer casada a quien quiere sojuzgar mediante requiebros amorosos que los conducen al Guiller Motel. Al llegar a su destino, Héctor Enrique hace un recuento retrospectivo de sus múltiples conquistas y de las diversas formas en que satisfizo sexualmente a su amante de turno. Comienza el juego amoroso; de repente la acción se interrumpe y pasa a otro plano, El diálogo entre el marido de Ter¡ y su compañero de trabajo esclarece el desenlace. Terí se asusta cuando el profesor la toma por el cuello y llama a su esposo que estaba grabando la sección amorosa. El hombre ataca al amante y éste se monta en su carro completamente desnudo. Final inesperado, lleno de humor negro irónico, en que el cazador resulta ser cazado.

    Como Irizarry, el profesor Henríquez es símbolo de la vacuidad de la clase media. Su soledad existencial la llena a través del sexo, tanto imaginado como real, que lo hunde día a día en la más deplorable desolación.

     Los personajes de los cinco cuentos restantes los ubicamos dentro de la clase media inferior. Lloyd Warnes y Paul S. Lunt la definen como:

    Rigoberto Meléndez, personaje principal del cuento "El ejemplo de Rígoberto Meléndez" por ser fiel a sus valores morales destroza su vida. Trabaja como gondolero en el Supermercado Pueblo. Está casado con Carmen Gloria y vive apasiblemente en una urbanización de clase media. Este modesto empleado intenta una acción altruista y mejor intencionada al devolver la pequeña fortuna que un camión de la Wells Fargo deja caer en el Expreso De Diego.

    Por su honestidad, recibe una serie de reconocimientos cívicos y, a la vez, la burla de sus compañeros de trabajo junto a los insultos de su esposa. En medio de su frustración, busca consuelo en Rita, la hermosa oficial de relaciones públicas de Pueblo. Ella le brinda apoyo entre las sábanas de un motel. Nuevamente, el sexo sirve como escape al vacío existencial.

    Esta relación ilícita provoca una lluvia de anónimos que le causan histeria a su esposa y lo obligan a terminar la aventura amorosa. La salud mental de Carmen Gloria se quebranta cada día más y es recluida en un sanatorio. A la vez, su credibilidad se pone en tela de juicio. Nuevamente, aparece en los noticiarios reafirmando su honestidad en relación con el caso de la Wells Fargo.

    Rigoberto se siente hostigado por sus compañeros de trabajo y por sus vecinos. Como medida de protección compra un revólver. Carmen Gloria lo encuentra y en un ataque de locura le dispara al esposo. El policía que custodia la casa se enfrenta a la desquiciada y la mata en defensa propia según opina el vecindario. Ante esta tragedia, renuncia a su empleo, vende la casa por una miseria y desaparece del mapa.

    Rigoberto representa al hombre que desea escapar de la mediocridad reinante mediante la honestidad. Intenta una acción digna que se revierte en su contra mediante un juego irónico y frustrante. Simboliza la pugna entre valores divergentes: virtud vs. engaño. Los personajes que lo empujan al suicidio espiritual son retrato fiel de una clase media corrupta, amante del dinero. El juego de conceptos que integran el título del cuento "El coito circuito" presagia el tema y su desenlace- coito - sexo; circuito ruptura. Se desarrolla en el mundo del motel y de la urbanización. Como el cuento anterior, éste sin apartarse de la intensa crítica social, habla de una muerte más íntima y cotidiana.

    Adalberto, electricista de ocupación, es despedido de la Autoridad de Energía Eléctrica. Para sostener su familia, acepta el trabajo de conserje en un motel. El, que desde pequeño aprende la "decencia y la responsabilidad, el respeto y la honestidad", se siente incómodo en su nueva ocupación.

    Acepta el trabajo para seguir proporcionándole una buena educación a su hija, a la cual sobreprotege. Ella estudia en el Colegio Nuestra Señora de la Consolación donde "le enseñan a creer en Dios y a hablar inglés". Allí las monjas ahuyentan de los alrededores a los bandoleros que vienen a tentarlas". (Coito Circuito, 45)

     Según Rigoberto, la escuela pública es un antro de perdición; visión característica de la clase media colonizada que envía a sus hijos a colegios privados y luego a universidades norteamericanas.

    ¡Cuán asombrado queda!, cuando en la reunión de padres y maestros del Sagrado Colegio identifica al director, nada más ni nada menos, como a la persona que había visto entrar al motel con una alumna. Piensa desenmascarar al lascivo Pedro Arzuaga, con tan mala suerte que lo asesinan en un asalto. Hace suya la cruzada de identificar a la estudiante pecadora y descubre que trabaja en un "video club". La interrelación con la joven provoca una serie de cambios en su conducta. Por medio de las películas que le alquila, le descubre el mundo de la pornografia. "Ese lagartijo me está quitando el sosiego". Para aliviar su culpa, se confiesa contándole al cura el argumento de todas las cintas. El sacerdote, se saborea el relato. Cuando se entera que trabaja en un motel, le exige que narre sus visiones moteleras. Este pedido lo exaspera y se va sin esperar la absolución.

    A la salida del motel, encuentra a Cathy toda llorosa. El la interroga y ella le narra su desventura. Su amante, que sólo sostiene con ella juegos eróticos, es el esposo de su tía, quien le paga el colegio. Ese día lleva a otra persona para que tome parte en la orgía. Ella se niega- él la amenaza y le dice que se atenga a las consecuencias. Adalberto la insta a que confronte al hombre y lo desenmascare ante sus familiares.

    El desenlace irónico, por demás, nos presenta aun Rigoberto culpado de lascivia ante su familia por Cathy y su hermano.
Luego la joven le pide perdón y le explica que lo hizo por miedo a su familia. Ya es tarde, su hogar queda destruido. Sólo le queda el motel, quiere dar fin a su misión. Cuando descubre que al tío de Cathy lo acompaña un homosexual, reniega de la vida.

     Adalberto quizo redimir la sociedad y salió crucificado. Su cruzada contra el sexo termina en un trágico desenlace sugeridor de que es imposible ir contra lo establecido. Se convierte en símbolo del hombre impotente que vaga sin derrotero por la vida.

    En los cuentos discutidos, la mujer representa papeles secundarios, pero no menos importantes para la solución del conflicto: Rebeca, asesina por inacción; Ter¡, víctima de su marido y victimaria del profesor universitario; Carmen Gloria, asesina sicópata y Aurora, juez implacable de su marido.

    Todas son mujeres estigmatizadas por una sociead implacable. Este sello distintivo también es compartido por las mujeres protagonistas de los tres cuentos que completan la antología.

    Geña, heroína del cuento, "Ritos de goma y cartón" nos relata sus más íntimos sueños y frustraciones. Trabaja como cajera de un pequeño supermercado, virgen cuarentona rayando en la jamonería. Desconfía de los hombres porque los pocos que se le acercaron en la escuela superior la llenaron de desilusiones y desengaños.

    Su visión del papel de la mujer casada puertorriqueña corresponde al de la tradición machista.

    Ejemplo de ello, es su hermana; por eso, ella espera sin apurarse al príncipe azul. En su imaginación éste llega. Fíja su atención en un gringo que compratodos los días en el supermercado. El la saluda con un frío "houla" luego de comerse una cajita de chicles. Aquí comieza el rito. Ella recoge la caja, busca un número, le asigna una letra y enumera una serie de cualidades.

    Este hombre es idolatrado por el hecho de ser norteamericano. Se le antoja diferente a los puertorriqueños por la sonrisa y el saludo cortés que le obsequia al pagar en la caja.

    Mito colonialista "que concibe a los de allá como superiores en todo".

    Su vida comienza a girar en torno a ese hombre. Su fisico y su espíritu rejuvenecen. Todos los días repite el rito. Cuando la cambian a otra caja registradora, se inventa una excusa para atender al gringo y recoger la caja de chicles.

    Final abierto, que supone la institucionalización del rito. Es sinónimo de una realidad existencial que necesita fantasía para poder superar el aburrimiento de una vida vacía.

    Mientras Geña se escuda en su mundo idílico como medio de supervivencia, Delia se refugia en la religión para escapar de su dificil realidad existencial. En "Tiempo de chachareo", Delia habla con Dios y le hace un recuento de su infeliz vida conyugal. El eje de su amargura se centra en su marido Jacinto, "bebedor, jugador, fiestero, mujeriego" que abusa sexualmente de su hija Adela y se escapa con la hija de "una de sus cortejas".

    Este patrón machista se repite en la ultrajada Adela. Ella levanta con grandes sacrificios una fonda, la que comparte con su
 marido, uno de sus empleados. El la abandona, luego de robarle hasta el último centavo. Geña tiene su San Martín de Porres y sus creencias espiritistas que le dulcifican la vida; Adela, en cambio, no cuenta con nada. Pierde la razón y termina en el manicomio. Regresa a su casa y una noche intenta estrangular a su madre. La historia culmina donde comienza, en la iglesia. Allí Geña le clama a Dios porque su vía crucis termine:

    Visión de la muerte como puerta de escape al dolor. Tema que repite en el cuento "Looking for Columbo".
Manuela repite el patrón social de Geña y Adela. Su matrimonio con Fello es un desastre. "A él le preocupa que ella le tenga la casa limpia y la comida lista... a la hora que él diga". Bebedor consecuente, quien le propina golpizas cuando llega borracho.

    Su vida es un caos, llena de tedio. Sólo encuentra escape a su aburrimiento mientras observa una y otra vez las cintas videomagnetofónicas de los episodios del detective Columbo. Es el desgarbado investigador de la década del 70 que con su aspecto distraido resuelvetodos los casos alfijarse en detales insignificantes.

    El maltrato fisico y sicológico se alterna con la observación de la serie, hasta que un acontecimiento provoca el desenlace. Felito abre la carta que Manuela le remite a su hijo Felito quien está en el ejército. La madre le envía unos chavitos para sus gastos. Felito arroja la carta en el zafacón y toma el dinero para comprar gomas nuevas. La increpa:

    Ella repasa los capítulos de Columbo. Busca la batidora eléctrica, se dirige al baño, le destroza el ojo y, aparentemente, lo
 electrocuta. Se sienta a observar al detective y se imagina que éste llega a resolver el deseado asesinato. Establece la coartada:

    Columbo se convierte en su defensor al lanzarle una guiñada de complicidad.
    Ruth, como Geña, es una mujer aparentemente pasiva que con la fuerza de su imaginación moldea su mundo conforme a su visión particular. Este relato muestra la influencia que la televisión ejerce sobre los que la convierten en eje de sus existencia.

    "Looking for Columbo" es el cuento que estilísticamente está más logrado por la interacción M mundo real con el imaginado hasta el punto de lograr casi la total confusión entre ambos. Rasgo que comparte con "Ritos de goma y cartón", pero que aquí trabaja con mayor asertividad.

    Las narraciones de Juan Antonio Ramos destilan un hondo pesimismo. Sus siete cuentos desenmascaran a una clase media enajenada por diversos motivos.- poder, dinero, sexo, religión, fantasía idílica y televisión. Presenta una sociedad que sigue estancada en la charca de sus frustraciones, que deambula y cuya única opción es la muerte. Por ello, todos sus personajes de una u otra forma están muertos: fisíca o espiritualmente.

    Detrás de una aparente comicidad se esconde la tragedia de un pueblo colonizado. Esta visión grotesca-cómica que unifica los textos nos deja un gran sabor amargo.