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Cuidado Pastoral y Asesoría Espiritual
Se brinda apoyo, ayuda y consejo pastoral en asuntos de fe y
vocación, en momentos de crisis personal o familiar, y en el
proceso de toma de decisiones difíciles. Se ofrece asistencia
espiritual, desde una perspectiva reformada, a personas que
deseen participar de la confesión individual de pecados, del
anuncio del perdón divino y de la reconciliación en Cristo con
Dios y con el prójimo. Estos servicios se ofrecen en absoluta
confidencialidad y respeto a la diversidad de pensamientos y
credos. Tanto el estudiantado como el personal administrativo,
docente, mantenimiento y de seguridad puede solicitar estos
servicios espirituales.
Echando toda vuestra ansiedad sobre El, porque El tiene
cuidado de vosotros. (Primera Carta de Pedro 5.7)
Oración y Contemplación Cristiana
La contemplación es una forma de oración o rezo. Orar no es
meramente hablarle a Dios, sino también escuchar a Dios, de
manera que tenemos que hacer silencio y prestar atención. La
contemplación es una ventana al corazón de Dios. Es un ejercicio
espiritual en el cual no median las palabras, sino que el
silencio lo llena todo: el silencio reverente que se maravilla
en la sutil observación de lo que Dios ha hecho, el silencio
reverente que se asombra ante el silbido apacible de Dios.
Contemplar es abrazar lo que Dios nos da con gratitud y alegría.
Es abandonarnos en los brazos de Dios para recibir su caricia y
ternura. Contemplar es abrirnos a lo que ha estado siempre allí,
pero rara vez hemos visto. Es sensibilizar nuestros sentidos a
la presencia de Dios, justo aquí y justo ahora. Es escuchar
atentamente su murmullo divino.
Se enseñan en forma paulatina y progresiva diversas disciplinas
espirituales: el canto sostenido, la oración, el silencio
reverente, la lectura devocional de las Escrituras (Lectio
Divina), tal que cada persona experimente la apertura de los
sentidos a la presencia de Dios, el descanso en la providencia
divina, la certeza del perdón divino, el abandono de las
preocupaciones y afanes, el amparo de la paz y del consuelo del
Espíritu de Dios. Se enfatiza la necesidad de hacer un alto en
medio de nuestro diario vivir para experimentar un tiempo santo
y un espacio sagrado.
Ustedes deben orar así: ‘Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad en
la tierra, así como se hace en el cielo. Danos hoy el pan que
necesitamos. Perdónanos el mal que hemos hecho, así como
nosotros hemos perdonado a los que nos han hecho mal. No nos
expongas a la tentación, sino líbranos del maligno.’ (Evangelio
de Mateo 6.9-13)
Diálogo Cristiano (Lectura y Reflexión Bíblica)
Se leen en voz alta y se discuten pasajes bíblicos que hablen a
las situaciones que vive Puerto Rico. En un ambiente de apertura,
tolerancia y respeto; se presentan varias interpretaciones para
un mismo pasaje de la Biblia y se señalan aquellos aspectos que
son significativos para su aplicación contemporánea. Además, se
da la oportunidad a quienes asisten a traer preguntas o
comentarios sobre controversias relacionadas con el tema o con
el texto bíblico.
Estudia lo que han dicho las personas famosas e investiga los
dichos más complicados; busca el sentido oculto de los
proverbios y la solución a las preguntas más difíciles.
(Siracida 39.2)
Toda Escritura está inspirada por Dios y es útil para
enseñar y reprender, para corregir y educar en una vida de
rectitud, para que el hombre de Dios esté capacitado y
completamente preparado para hacer toda clase de bien. (Segunda
Carta a Timoteo 3.16-17)
Vigilia de la Paz y la Reconciliación
La vigilia obedece a la exhortación que Cristo dio a sus
discípulos: “velad y orad para que no entréis en tentación.” En
este servicio religioso ecuménico, se ofrecen a Dios alabanzas,
cantos y oraciones de gratitud, de súplica y de intercesión; se
lee y se proclama la Santa Palabra; y se responde a ella con
actos de paz y de reconciliación en Cristo, y, en ocasiones, con
el ungimiento del pueblo o el encendido de lumbreras de
esperanza.
No dejen ustedes de orar, rueguen y pidan a Dios siempre,
guiados por el Espíritu. Manténganse alerta, sin desanimarse, y
oren por todo el pueblo de Dios. (Carta a los Efesios 6.18)
Encuentros y Tertulias
Estos proveen un espacio para el diálogo teológico y la
reflexión ética sobre asuntos políticos, sociales y económicos
que viven distintas comunidades en la región sur de Puerto Rico.
Se celebran dentro y fuera del Recinto. En estos encuentros y
tertulias participan estudiantes, profesores de religión,
filosofía y ética, líderes religiosos y comunitarios, y otras
personas invitadas de las distintas áreas del saber y del
servicio social. Su propósito es fomentar el intercambio de
ideas, la creación de iniciativas, el análisis crítico y
constructivo desde la perspectiva de los principios y de los
valores del Evangelio de Jesucristo.
Igualmente, si hay profetas, que hablen dos o tres, y que los
otros examinen lo que se haya dicho. Pero si Dios le revela algo
a otra persona que está allí sentada, entonces el primero debe
dejar de hablar. De esta manera todos, cada uno en su turno
correspondiente, podrán comunicar mensajes proféticos, para que
todos aprendan y se animen. (Primera Carta a los Corintios
14.29-31)
Laudes y Vísperas
Laudes (“alabanzas” en latín) es el nombre que la tradición
cristiana da a la Oración Matutina o de la Mañana, mientras que
Vísperas es el nombre litúrgico de la Oración Vespertina o de la
Tarde. A través de la práctica del Oficio de las Horas se
afirma la santidad de la vida ordinaria. Las tareas diarias son
santificadas al enmarcarlas dentro del contexto de nuestra
adoración, gratitud y obediencia a Dios. Este es un momento de
adoración e inspiración, en el cual se invita a los distintos
equipos de trabajo del Recinto a venir a la Capilla para
participar de la oración comunitaria. Se lee un salmo en forma
antifonal o responsorial; se canta un himno o cántico
espiritual; se lee el Evangelio, se medita en silencio o se
escucha una breve reflexión; y se concluye con una oración por
las necesidades, preocupaciones o peticiones de las personas que
forman dicho equipo de trabajo.
Háblense unos a otros con salmos, himnos y cantos
espirituales, y canten y alaben de todo corazón al Señor. Den
siempre gracias a Dios el Padre por todas las cosas, en el
nombre de nuestro Señor Jesucristo. (Carta a los Efesios
5.19-20)
Meditación Diaria
Se envía por correo electrónico una oración o una reflexión
diaria de lunes a viernes. Puede solicitarla escribiendo a
lrosario@ponce.inter.edu.
Feliz la persona que pone su amor en la palabra del Señor y
en ella medita noche y día. (Salmo 1.1-2)
Servicio Voluntario a la Comunidad
Si deseas tener una experiencia de servicio comunitario,
regalando parte de tu tiempo libre para ayudar a los menos
afortunados en Ponce o en los pueblos vecinos, visita la Oficina
de Vida Religiosa y entérate de algunas opciones justo para ti.
El Centro de deambulantes Cristo Pobre (localizado en la calle
Guadalupe en el centro del pueblo) es uno de los lugares que
servimos en solidaridad cristiana.
Y dirá el Rey a quienes estén a su derecha: ‘Vengan ustedes,
quienes han sido bendecidos por mi Padre; reciban el reino que
está preparado para ustedes desde que Dios hizo el mundo. Pues
tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron
de beber; anduve como forastero, y me dieron alojamiento. Estuve
sin ropa, y ustedes me la dieron; estuve enfermo, y me
visitaron; estuve en la cárcel, y vinieron a verme. ’Entonces
los justos preguntarán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos con hambre, y
te dimos de comer? ¿O cuándo te vimos con sed, y te dimos de
beber? ¿O cuándo te vimos como forastero, y te dimos
alojamiento, o sin ropa, y te la dimos? ¿O cuándo te vimos
enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?’ El Rey les
contestará: ‘Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de
estos hermanos míos más humildes, por mí mismo lo hicieron.’
(Evangelio de Mateo 25.34-40)
Supongamos que a un hermano o a una hermana les falta la ropa
y la comida necesarias para el día; si uno de ustedes les dice:
“Que les vaya bien; abríguense y coman todo lo que quieran”,
pero no les da lo que su cuerpo necesita, ¿de qué les sirve?
Así pasa con la fe: por sí sola, es decir, si no se demuestra
con hechos, es una cosa muerta. (Carta de Santiago 2.15-17) |