Centro Ceremoníal Indígena de Tibes

(Esbozo histórico)

Por Arql. Luis A. Rodríguez Gracia

Para el 1975, Don Luis Hernández, obrero de la caña y agricultor del sector Torna Vieja del Barrio Tibes de Ponce, quien en sus días de asueto se buscaba el pan de cada día fabricando carbón vegetal, merodeaba por la Vega de Tani en busca de materia prima para su carbón.

No hacía mucho tiempo que el huracán Eloisa paso cerca de Puerto Rico, la lluvia provocada por el fenómeno atmosférico hizo que la superficie de la tierra se erosionará, dejando al descubierto restos de una cultura indígena ya desaparecida en el tiempo.

Mientras caminaba por la Vega de Tani (según testimonio de Don Luis Hernández, QEPD) vió caracoles y pedazos de "ladrillos", por lo cual sintió un deseo inmenso de "escarvar" el suelo y así lo hizo, recolectó fragmentos de hueso, caracoles y fragmentos de vasijas. Se sintió en poder de un gran secreto y así lo guardó por un tiempo. Poco a poco y con ayuda de lectura de divulgación, reconoció que los objetos encontrados pertenecían a nuestros indios.

Jamás por su mente pasó la idea de que había hecho el decubrimiento de uno de los sitios arqueológicos más importantes del área antillana.

Para el año 1976, la Sociedad Arqueológica de Sur Oeste en sus recorridos buscando lugares arqueológicos en la isla, llegan un día al Barrio Tibes de Ponce. Preguntando, llegan a conocer a Don Luis Hernández y éste los lleva a la Vega de Tani. Allí se percataron de que la misma era un lugar arqueológico, con un batey, pues en su recorrido localizaron un gran rectángulo que resulto ser la plaza principal.

Varios meses después, en una reunión de la Sociedad Guaynia de Arqueología e Historia, la cual se reunía entonces, en los altos de la Biblioteca Encarnación Valdes de la Universidad Católica de Puerto Rico,los socios de la sociedad arqueológica del Sur Oeste, notificaron que conocían un lugar "muy bueno y con bateyes, en la misma área Ponce". Citándose ambos grupos para visitar el lugar.

Cuando la Sociedad Guaynia llega al lugar, se percató de la gran magnitud del yacimiento, el cual estaba protegido por la naturaleza, bordeado por el Río Portugues (en tiempos prehispánicos Baramaya) y de muy difícil acceso.

Poco a poco la Vega de Tani fue revelando su secreto, pues se acababa de descubrir para beneficio de los puertorriqueños y la comunidad científica el yacimiento arqueológico más importante (dentro de su contexto) del Caribe.



Se descubría por primera vez el más antiguo complejo ceremonial indígena antillano, en Puerto Rico; consta el lugar con nueve bateyes y tres plazas ceremoniales. Tiene en su haber el cementerio indígena más grande de Puerto Rico, con 186 enterramientos humanos. La mayoría de las osamentas pertenecen a la Cultura Ignery y las restantes a la Pre-Taína.

En sus orígenes el Centro Ceremonial Indígena de Tibes fue habitado por los indios de Cultura Ignery, productores de los estilos cerámicos denominados Hacienda Grande y Cuevas (quienes llegan a esta isla para el 25 D.C.+/- y --permanecen hasta el 600 D.C.+/-, según Rouse, 1982); el lugar fue abandonado por estos indios> quizás por alguna catástrofe ocasionada por los elementos (Questell, 1978).

Al sobrevenir la Cultura Pre-Taína y éstos poblar la Isla (pues hay un boom poblacional), encuentran que el lugar de lo que es hoy el Centro Ceremonial Indígena de Tibes, era apropiado para establecerse y se asientan en él. Es este indio el que comienza con las construcciones líticas, que componen el Complejo Ceremonial de Tibes. La evidencia apunta que la primera construcción lítica es el batey denominado "del Cacique", al norte del yacimiento, luego le siguen las otras estructuras terminando con una estructura única denominada como la "Plaza de forma de estrella" (llamada así por su aspecto).

Para el año 1,000 D.C. +-, hace su aparición la Cultura Taína y ya Tibes se encuentra abandonado. Alqunos arqueóloqos postulan la posibilidad de que generaciones de indios, cuyos orígenes muy bien se podrían encontrar en Tibes (y que por tradición conocían la forma de construcción de los bateyes y plazas), mucho después por asuntos político/económico/religiosos construyeron el Centro Ceremonial Indígena de Caguanas, el cuál fue construido por los indios Taínos (Oliver, 1991).

En Tibes (desde su descubrimiento), la entonces Sociedad Guaynía de Arqueología e Historia se hizo cargo de los trabajos de arqueología de campo, así como la restauración de las estructuras líticas; todo a cargo del Arqueólogo Juan González Colón. Esto fue posible gracias a que se contó (desde los comienzos) con la asesoría de arqueólogos de prestigio, expertos en la arqueología antillana como el Dr. Ricardo Alegría, Dr. Irving Rouse, Dr. Marcio Velez Maggiolo, Dr. Victor Carbone (QEPD), Dr. Plinio Fina Pena, el Lcdo. Carlos Alberto Martin, Dr Mario Sanoja, Lcdo - Fernando Luna Calderón, Lcdo Renatto Rimoli, Sr. Ovidio Dávila y otros más.

En las excavaciones arqueológicas participaron los arqueólogos, Ing. Juan González Colón (investigador -principal), Sr. Pedro Alvarado Zayas, Sr. Jesus Figueroa Lugo, Sr. Luis A. Rodríguez García (arqueo-fotografo), Sr. Miguel Rivera Puig (fotografo) y Sr. Edgardo Maiz. Además colaboraron incansablemente un grupo de arqueotécnicos.

Los hallazgos arqueológicos son varios y de gran impacto, de manera que han hecho revisar vetustos conceptos de la arqueología antillana. Fueron halladas 12 estructuras líticas, entre plazas ceremoniales, bateyes y calzadas, de las cuales hoy día solo 9 están desarrolladas para el disfrute del público.



Queda establecido que los conceptos de bateyes y plazas para el área antillana son mucho más antiguos de lo que se creía.

Además el indio que habitó Tibes, como agroalfarero que era necesitaba del conocimiento en torno a los solisticios y los equinoccios, para hacer la agricultura (pues de esto dependía su sobrevivencia), observaba los astros y sus movimientos. De acuerdo a investigaciones arqueoastronó- micas realizadas por el investigador, Arqueologo Osvaldo García Goyco, "hay evidencia de orientación de algunas plazas de acuerdo a los equinoccios y a los solisticios de las cuatro estaciones del año"... "esto convierte al Centro Ceremonial Indígena de Tibes en observatorio astronómico más antiguo de toda la cuenca antillana" (Garcia Goyco).

El hecho de la existencia de bateyes para el juego de bola o batey, implica que esta tradición es mucho más antigua (en P.R.) de lo que se esperaba y que el indio modificaba el suelo para la construcción de dichas estructuras, esto es, tuvieron que excavar y nivelar una candad Inmensa de tierra, para luego construir los bateyes y las plazas; además tenemos presente la tradición magicoreligiosa del culto a los antepasados, puesto que la plaza principal fue construída sobre un cementerio.

Se prueba que para tiempos del Pre-Taíno, la sociedad indígena estaba muy bien organizada, con una estructura social sólida, cacicazgos con las subsiguientes estratas sociales.

Para lograr el conjunto de estructuras líticas, implica la mobilización de mucha gente, mentes pensantes que planifiquen, personas que organicen y diríjan y el obrero que llevaba a cabo la obra. Una superestructura sólida de manera que pueda mover y acarrear toneladas de roca recogidas del Río Baramaya y otras traídas de lugares distantes. Este conlleva el montaje y dependencia de una infraestructura económica sólida para sostener la cantidad de obreros necesarios para tal construcción.

También las excavaciones han arrojado luz en torno a conceptos como, industria lapidária y de concha, ceremonialismo, patrones alimenticios, estilos cerámicos y otros.

En cuanto a cerámica se refiere, nos brinda información entorno al estilo Cuevas de la cultura Ignery y su posible evolución hacia el estilo Elenoide de la cultura Pre-Taína y la definición del estilo Elenoide (Pedro Alvarado Zayas, tesis, 19)

En términos de antropología física, se cuenta con suficientes individuos (186) osamentas humanas que pueden arrojar luz sobre demografía, alimentación, enfermedades, índices de mortalidad y otros.


Entre los elementos estructurales de gran importancia sobresalen los bateyes, los cuales 9 es tan restaurados para el disfrute del visitante. He aqui un desglose de los mismos:

    Batey # 1
    No se le denominó con nombre popular, la más austral de las estructuras. De forma rectangular con dos extremos abiertos, a los lados flanquean dos hileras de piedras las cuales denotan su orientación de este a oeste. Fue construido por los indios de cultura Pre-Taína.

    Batey # 2

    Denominado por su forma "Batey de Herradura". Está orientado de este a oeste y es en forma de U por tener el extremo este abierto. Posee al norte y al oeste una calzada o acera de piedras. El extremo sur es una hilera de piedras que van aumentando en tamano según se recorre la hilera de este a oeste. Su tamaño es de: 35.1 mts. de largo por 9.3 mts. de ancho. Fue construído por los indios Pre-Taínos.

    Batey # 3

    Denominado "Batey del Cemí" , fue construido con orientación de norte a sur y corre paralelo al Río Baramaya. Originalmente la calzada del lado oeste llegaba hasta la ribera de dicho río. Durante las excavaciones arqueológicas, se encontraron II enterramientos humanos con ofrendas asociadas a la primera fase de ocupación de Tibes, Esto es cerámica estilo Hacienda Grande y Cuevas. Es el batey de mayor tamaño de Tibes. Su tamaño es de 76 mts. de largo por 15.15 mts. de ancho. Es en forma de U. Construído por los indios Pre-Taínos.

    Batey # 4

    Denominado como Batey Santa Elena. Está compuesto por dos hileras paralelas de piedra. Su orientación es de este a oeste, con los dos extremos abiertos. Su tamaño es 14 mts. de largo por 8.4O mts. de ancho.

    Batey # 5

    Denominado como Batey de Una Hilera. Su orientación es de norte a sur. Consta de una hilera de piedras y en la parte central una depresión del terreno conformando el área del batey, tres de sus extremos son completamente abiertos. Su tamaño es de 13 mts. de largo por 10.30 mts. de ancho.

    Plaza principal # 6

    Se encuentra orientada de norte a sur . El lado norte y sur esta del imitado por hileras de piedra, los lados este y oeste por dos calzadas. Tiene un monolito en el centro de la misma que posiblemente fue utilizado en ceremónias magico-religiosas; bajo este monolito se encontró un enterraniento de un infante, lo cual puede sugerir ritualismos funerarios. El tamaño de dicha plaza es de 39.6 mts de largo por 36.6 mts. de ancho.

    Plaza ovalada o elíptica #7

    Esta es la estructura mas reciente de todo el Complejo Ceremonial de Tibes. Compuesta de 6 plataformas líticas en forma de triángulos cada una. Según el arqueólogo Juan González, "la elipse consistía de 8 triángulos, separados en tres secciones con tres entradas (Gonzalez, 1987). Su tamaño es de 30 mts. de largo por 25 mts de ancho. Su orientación es de norte a sur.

    Batey # 8

    Denominado como Batey del Murcielago. De forma rectangular con sus extremos abiertos. Su orientacion es de este a oeste. Consta de una calzada de piedras en la parte norte y una hilera de piedras en la parte sur. Su tamaño es de 17.5 mts. de largo por 11.9 mts. de ancho.

    Batey # 9

    Denominado como Batey del Cacique. Es de forma rectangular y se localiza al norte del Complejo Ceremonial . Su orientación es de norte a sur. Consta de dos hileras paralelas de piedras con los extremos abiertos. Es el batey mas antiguo del Complejo Ceremonial de Tibes. Su tamaño es de 15.2 mts. de largo por 10.4 mts. de ancho.


Las estructuras líticas del Centro Ceremonial de Tibes fueron utilizadas por los indios Pre-Taínos, posiblemente con dos propositos:


  1. Para celebrar ceremonias de gran importancia, en las plazas, los cuales congregan gran cantidad de gente.
    En los bateyes, para jugar en juego de la bola o batey. Esto no implica que en las plazas tambien se juegue la bola. Segun Fray Bartolome de las Casas, el juego de bola lo practicaban de siguiente manera:

    "Echaba uno de los de un puesto la pelota a los otros del otro y rebatiala el que se hallaba más a la mano, si la pelota venia por alto con el hombro, que la hacía volver como un rayo, y cuando venía al suelo, de presto, poniendo la mano derecha en tierra dábanle con la punta de la nalga, que volvía más que de un paso; los del puesto contrario, de la misma manera la tornaban con la punta de las nalgas hasta que según las reglas del juego el uno o el otro cometían falta."

Podemos decir que el juego se jugaba por distintas razones, deporte, diversión, connotación mágico-religiosa en el cual se apostaba, posiblemente desde frutas, hasta recompensas de asunto ritual . Un ejemplo de esto es un episodio que sucedió durante la sublevación de los indios en 1511, en la cual los indios capturan a un joven cristiano y juegan su suerte en un juego de pelota:

"Un cacique que se decía del Aimanno tomo a un mancebo cristiano, hjo de un Pedro Xuarez de la Camara, natural de Medina del Campo, e atolo, e mando que su gente lo jugasen al batey (que es el juego de pelota de los indios) el que jugado los vencedores lo matasen." (Oviedo)

Entre otras actividades para los cuales los indios utilizaban las estructuras líticas estában las de los simulacros de lucha. Este tipo de actividad era propia de los hombres. Se hacían cuando grupos indigenas se visitaban unos a otros. Cuando se similaba una batalla o guasabara. Se necesitaba mucha gente para celebrar dicha actividad y en espacios grandes como lo sugieren las grandes plazas. Cuenta Pedro Martir de Ángleria, como en la región de Jaragua en la Hayti , el recibimiento que le dieron los indios a Don Bartolome Colón, en el cual después de los areytos, salieron una "llanura" dos "grandes ejércitos" y lucharon para deleite de los invitados. Se describe esta actividad de la siguiente manera:

"... luchando cuerpo a cuerpo como enemigos, que se entrechocan las banderas en defensa de sus bienes, . . .asi aquellos escuadrones trabaron combate con armas arrojadizas y saetas. Cuatro hombres murieron en el espacio de una hora y otros muchos resultaron heridos; y aún hubiese luchado con mayor dureza, de no haber una señal del cacique, dada a ruego de los nuestros para que terminase la contienda" (Angleria)

Además de las actividades mencionadas, es muy sabido que se celebraban los areytos . Esta actividad encerraba en sí música, canto, baile y ceremonialismo. Servía como historia oral, así como múltiples usos. Se celebraba muy a menudo y en ella tomaban parte hombres solos, mujeres solas, o ambos juntos. Se bailaba el areyto por largas horas hasta extenuarse. Ante ésto nos dice Fray Bartolome de las Casas:

"Y en esta isla a lo que he podido entender solo sus cantares que ellos llaman areytos, es su libro o memorial que de gente en gente queda, de los padres a los hijos y de los presentes a los venideros, como aquí dirá juntabanse muchos indios e indias... les tura este tres o cuatro horas y más hasta que el maestro o guiador de la danza acaba su historia, y a veces les tura de un dia a otro."(Las Casas)



Para el tiempo que se estaba en proceso de excavación y restauración, Guastella Films fue comisionado por General Foods para hacer un documental de temática indígena, "Herencia Taína", gran parte de ese documental fue filmado en Tibes, para eso se construyó un yucayeque siguiendo la descripción de Gonzalo Fernández de Oviedo, terminada la filmación quedó el yucayeque el cuál es una de las atracciones de Tibes.

Yucayeque es el nombre indígena para poblado, pues consta del caney o casa cuadrangular, que es la casa del cacique, según las narraciones de Fray Ramon Pane, aIlí se guardaba el cemí principal de la tríbu. Ocupaba el caney uno de los extremos del poblado con relación al batey. El bohío es la casa del pueblo, podía ser redondo u ovalado, grandes o pequeños, para una sola familia o comunal. Según los cronistas, cuando el jefe o persona importante o el jefe de la familia moría quemaban la vivienda, por cuestion ritualística o de higiene.

Según los cronistas el patron de asentamiento era el siguiente: se disponía las viviendas alrededor de la plaza o batey y el caney en uno de los extremos.

"... ante la casas real estaba toda una plaza grande mas barrida y más llana, mas luenga que cuadrada que llamaban en la lengua de estas islas, batey..."(Las Casas)

Para el 1982, abrió sus puertas el Centro Ceremonial Indígena de Tibes, para el disfrute de todos los puertoriqueños, generaciones venideras, turistas y todo el que quiera un encuentro con el pasado.

El material producto de las excavaciones arqueológicas se encuentra depositado en el laboratorio de Centro Ceremonial Indígena de Tibes, donde aguarda la segunda fase de las investigaciones, que es la de laboratorio. Los análisis de laboratorio revelaran datos en torno a la demografía, datos vitales como alimentación, enfermedades, promedios de vida, DNA y otros.

Además se recogera información en torno a la industria lapidaria como la de la concha. Lo más intrínseco de Tibes es el mágico-religiosismo; los bateyes, petroglifos, la amuletería, el cemitismo, y la evidencia que arrojan los enterrramientos nos revelan datos como los ritos funerarios y su asociación con las creencias de la vida después de la muerte.

Se conducirán estudios en cuanto a la fauna prehistórica ya extinta, la flora. Se estudiará la construcción de los bateyes y las plazas, su antiguedad y su posible relación con otros lugares de Puerto Rico y en el área Antillana.

Tibes en su forma intrínseca es de por sí un centro de investigaciones científico-históricas, de hecho, al momento de la redacción de este escrito, se contempla convertir a Tibes en un centro de investigaciones arqueológicas para Puerto Rico y el Caribe; contara con la tecnología mas avanzada del momento, biblioteca especializada y será el centro de una red de información computarizada a la que tendrán acceso arqueologos e investigadores de Puerto Rico y el exterior.

Un buen programa de publicaciones de carácter arqueológico-histórico, será el contacto de Tibes con la comunidad científica y el público en general.

Actualmente el Centro Ceremonial Indígena de Tibes es el lugar más visitado (en su clase) en Puerto Rico y en las Antillas, mas de 80,000 visitantes vienen al año, lo cual demuestra la aceptación que ha tenido Tibes. La población estudiantil de Puerto Rico son los mas asiduos visitantes, de tal manera que a través de ellos cumplimos con nuestro cometido de educar a las nuevas generaciones de puertorriquenos, de manera que así aportamos para que cada uno de nuestros estudiantes conozcan y tengan un encuentro con sus raíces y con nuestro abuelo indio.

El Centro Ceremonial Indígena de Tibes, es patrimonio de los puertorriquenos; "ahí vivió nuestro abuelo indio, ahí están nuestras raíces, es el legado que hemos recibido de nuestros ancestros, la buena herencia".